Escribo sobre cómo escalar sin romperte.
Nunca tuve intención de montar una empresa.
Quería ser dueña de mi tiempo — mi madre todavía me echa en cara que rechazara un contrato de Prisa por eso.
Acabé fundándola sola, sin inversión, recién madre, desde casa, mientras acunaba a mi hija con un pie en una hamaca babybjorn
Diez años después sé leer un P&L, escalar, refundar.
También sé lo que cuesta: estuve a punto de quebrar, tuve un burnout, atravesé un cáncer, integré mi empresa en un grupo mayor.
Y este verano he visto arder el pueblo de mis abuelos por una webcam.
Todavía no sé exactamente a dónde voy. Pero sé qué me llevo, y sé qué hago mientras tanto. No tengo claro el cómo. Pero sé que ahora toca trabajar en mi.
Una vez me preguntaron qué sería si no fuera empresaria. Respondí sin pensarlo: escritora.
Como soy las dos cosas, escribo sobre lo que cuesta escalar (de verdad) una empresa — para que a ti te cueste menos.
En qué creo
El dinero se imprime. El tiempo no.
Tengo muchos amigos millonarios que se han arruinado. No conozco a nadie que haya recuperado el tiempo perdido.
La honestidad, antes que la marca.
Las redes están llenas de actores. Vendedores de palas. Yo no tengo identidad digital. Esta soy yo.
Los errores son míos.
En 2022 casi lo perdimos todo. La guerra de Ucrania. La pandemia. Mil excusas: una verdad. Tomé una decisión desastrosa. Me equivoqué de mano derecha.
Dar antes de pedir.
No sé cuál es mi próposito. Pero debe parecerse a dejar las cosas mejor que las he encontrado.
La palabra es el contrato.
El otro día, mi hija jugaba al escondite con unos niños pequeños y le dije:
-Te puedes ir con tus amigas
– No, les he prometido que jugaré al escondite.
Así la he criado. Me sirve con mi hija y en la vida. Lo que se dice, se cumple.
El esfuerzo no te define.
Aunque lo he aprendido esforzándome.
Lo que hago cabe en tres líneas
Escribo. Post en Linkedin, cartas sobre lo que cuesta escalar: las decisiones que no salen en los carruseles, los números que nadie enseña. → Leer las cartas
Converso. 30 minutos, gratis, sin agenda comercial, sin grabación. Si llevas semanas dándole vueltas a una decisión, te regalo lo único que no es infinito: mi tiempo. → Reservar La Conversación
Acompaño. A ocho founders al año, en una mesa que funciona como los foros en los que llevo quince años: experiencia compartida, cero consejos. Por invitación.