La nieta de Gaspar. Una vez me preguntaron quién era, y no dije «CEO». Dije: soy la nieta de Gaspar. Mi abuelo es la persona que más ha determinado mi carácter y mi forma de ser. De él vienen la tierra, el pueblo, los caballos, la palabra dada, y la idea de que las cosas se dejan mejor de como las encontraste. Todo lo demás que leas aquí es esa frase, aplicada.
Dueña de mi tiempo. No monté una empresa por ambición. Rechacé un contrato del Grupo Prisa — mi madre todavía me lo echa en cara — porque quería ser dueña de mi tiempo. Cuando nació mi hija decidí que no iba a trabajar como el sector exigía trabajar. No buscaba renunciar: buscaba reescribir las reglas. Fundé Datasocial sola, sin inversión, en casa, con un bebé al lado. Rentable desde el primer mes.
La matrícula. Crecimos mucho — hasta ser de los partners de HubSpot más grandes de España. La pandemia fue explosiva; 2022 casi nos arruina. Pude culpar a la guerra, al mercado, al contexto — pero con esas mismas cartas, otros jugaron mejor. Los errores fueron míos. En 2023 refundé: cambié qué vendíamos, a quién, y con quién. Funcionó. Y aprendí la lección más cara de mi vida: refundar es más difícil que fundar.
La interrupción. En enero de 2024, tras quince meses sin descanso, me senté delante de un médico. Luego vino el agotamiento, que no venía de la enfermedad: venía de mucho antes. La disociación, la mirada que no enfoca. Un amigo me dijo algo que aún repito: de los remolinos solo se sale por abajo. Desde entonces dirijo distinto. Sé que el cansancio no es una medalla, que repartir la carga es mejor para todos — también para el equipo — y que cuidarse es un acto de amor hacia la gente que quieres. Una empresa puede refundarse tres veces sin cicatrices. Nosotros no. Tu empresa se puede refundar. Tú no.
La apertura. En 2025 integré Datasocial en un grupo mayor. Y este verano, mientras por fin aprendía a parar, un incendio arrasó mi pueblo y las fincas de mis abuelos. Sigo sin saber exactamente a dónde voy. Pero sé qué me llevo, y sé qué hago mientras tanto: escribo cartas sobre lo que cuesta escalar, y converso — 30 minutos, gratis, sin agenda — con quien está donde yo estuve. Es mi manera de dejar las cosas, y las personas, mejor de lo que las encontré.
El mejor consejo que me han dado cabe en una línea, y es el que intento aplicar a todo:
Nunca seas valiente. Y nunca seas cobarde.
→ Leer las cartas · → Reservar La Conversación
Reconocimientos: Choiseul · Yo Jefa · WomanLiderTIC · board de EO · TEDxVitoriaGasteiz